Flores, frutos, bichos y el sol se unen en este poemario visual para contar con humor y ternura cómo funciona la naturaleza.
Todo tiene su lugar, todo se transforma, y cada uno cumple su papel en este ciclo vital lleno de armonía.
Textos rimados, ilustraciones coloridas y elegantes, esquinas redondeadas y mayúsculas que facilitan la lectura hacen de este librito una joya para manos pequeñas y mentes curiosas.
Una oda al asombro natural, escrita e ilustrada con la calidez y el talento de Mertixell Duran.