En La última novela asistimos a la coda de la carrera literaria de uno de los autores más venerados de las letras estadounidenses. Se trata de una obra aparentemente caótica que, no obstante, va descubriendo poco a poco una estructura sólida y compleja, en la que los fragmentos se van entreverando para construir un testimonio tierno, lúcido y profundamente honesto sobre el mundo que vio nacer y verá morir al autor, así como un homenaje a las personas que lograron hacer de ese mundo un lugar mejor. Pero, por encima de todo, David Markson nos deja una reflexión sobrecogedora sobre el miedo a la muerte y la no menos desconcertante experiencia de haber vivido.