La introducción de los juicios orales ha contribuido a que las prácticas judiciales se vuelvan más eficientes, en aras de la economÃa y la mayor circulación de la riqueza en el paÃs. La oralidad mercantil coadyuva a resolver de manera más pronta y expedita las controversias entre los comerciantes e incluso entre quienes, sin serlo, realizan a diario actos de comercio como consumidores o usuarios de servicios financieros, y cuyos conflictos también exigen una eficaz solución a la par de la llamada justicia cotidiana.