"Elcapitalismo se identifica, ciertamente, con el deseo de la ganancia, que habíade lograrse con el trabajo capitalista, continuo y racional, ganancia siemprerenovada: la rentabilidad. Y, así, dentro de una ordenación capitalista de laeconomía, cualquier esfuerzo individual no encaminado al posible logro de unaganancia se estrellará sin remedio? Visto así, no ha dejado de habercapitalismo y empresas capitalistas (con más o menos racionalización,inclusive, del cálculo del capital) en todas las naciones civilizadas del orbe,hasta donde alcanzan nuestros conocimientos: en China, India, Babilonia,Egipto, en la antigüedad helénica, en la Edad Media y en la Moderna; y podemosdecir que además de haber empresas aisladas, hubo economías que propiciaron elincesante desarrollo de nuevas empresas capitalistas?. Éstas son algunas de lasideas que Max Weber expone en esta obra, argumentando de manera profusa lainfluencia que las religiones han tenido en este proceso histórico de laacumulación de riquezas. A partir de este análisis, quedan muy claras lascausas que permitieron, bajo el protestantismo, a las colonias inglesasconvertirse en la potencia económica que ahora representa Estados Unidos,frente al atraso significativo que el catolicismo dejó en el Imperio español ysus colonias en América.