Penal bien pateado es gol. Esa frase tan común en el fútbol mantiene su vigencia. Pero en la actualidad, quien remata bien los penales necesita hacer un esfuerzo adicional para patearlos muy bien, porque quien cuida los tres palos cuenta con muchas herramientas para contenerlo.
La tecnología permite contar hoy con abundante información sobre los rivales. Eso le proporciona una ventaja considerable al equipo y, en el caso específico del arquero, para las situaciones del remate desde los 12 pasos. Hace tiempo ya que no se considera que los penales se contienen por azar o por fortuna.
La información disponible es tal que, en el momento en que se cobra un penal en contra, la decisión de hacia dónde se arrojará el arquero ya está elegida de antemano. La manera en que se toma esa determinación es la columna vertebral de la técnica que Fernando Gayoso, el experimentado entrenador de arqueros de Boca, aplicó con éxito en el club de la Ribera y desarrolla en esta obra.