Esta obra se enfoca al estudio científico de la narcocultura como subcultura criminal estudiándola como un constructo cultural para la formación de grupos delictivos relacionados a la delincuencia organizada a través de sus distintas manifestaciones, analizando las expresiones de apología de estilo de vida de dichos grupos como lo es su música, vestimenta, literatura y religión, puntualizando también en la figura de la intervención de las mujeres en este plano, desde figuras de acompañamiento hasta su participación activa en delitos.