La era digital está cambiando la forma de vivir, nuestro modo de comunicarnos, actuar, producir, consumir, pensar y expresar. La complejidad del mundo actual requiere el desarrollo de recursos y capacidades cognitivas y socioemocionales de orden superior. El desafío actual consiste en provocar el desarrollo personalizado de los aprendices, celebrando la diversidad, la singularidad de cada uno, respetando la discrepancia y ayudando a quienes lo necesitan.