Su apodo, está claro, no es casualidad. Es que Lautaro Martínez es justamente eso: un animal del gol. Y lo fue desde siempre, desde sus inicios en Bahía Blanca hasta convertirse en goleador, referente y capitán del Inter de Milán. El Toro se probó dos veces en Boca Juniors y no quedó. Pero Racing Club le abrió las puertas y desde entonces no paró de festejar. Ni con la Selección Argentina llegó a ser el máximo artillero de la era Scaloni por encima de Lionel Messi ni con la camiseta del Neroazzurro, donde ya aparece en el Top 10 de máximos artilleros de la historia.LIBRO FÚTBOLte invita a recorrer la por la trayectoria de Lautaro Martínez, el 9 que convirtió sus sueños en goles y quiere seguir rompiendo récords.